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Aguas de Albacete llama a la acción para un saneamiento responsable y garante de la salubridad pública

El Día Mundial del Saneamiento (o Día Mundial del Retrete) está impulsado por Naciones Unidas desde 2013. Este año su lema es “Saneamiento sostenible y cambio climático” y busca concienciar sobre la nueva realidad a la que nos enfrentamos. Las inundaciones, las sequías y el aumento del nivel del mar pueden dañar cualquier parte de un sistema público de saneamiento –las tuberías, los tanques o las plantas de tratamiento— y provocar vertidos de aguas residuales, lo que puede generar una emergencia de salud pública, así como deteriorar el medio ambiente. Por ello, es urgente fortalecer los sistemas de saneamiento para que resistan las inclemencias del tiempo y sean sostenibles.

Según Naciones Unidas, unos 4.200 millones de personas en todo el planeta tienen sistemas de saneamiento que son deficientes y vulnerables o, en algunos casos, carecen completamente de ellos. Por esta razón, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la hoja de ruta para lograr un mundo más igualitario y justo, recogen en su punto sexto el compromiso de conseguir en 2030 agua limpia y saneamiento para toda la población mundial. La pandemia de la COVID-19 ha puesto de manifiesto la importancia vital de ambos servicios para prevenir y contener las enfermedades infecciosas, incluida el cólera y la fiebre tifoidea. Las alianzas público-privadas (punto 17 de los ODS) son básicas para universalizarlos.

El nuevo desafío ante el cambio climático es lograr que las ciudades como Albacete, en la que la sociedad mixta de Aguas de Albacete gestiona el abastecimiento de agua y la red de saneamiento, evacuen con el menor impacto ecológico un flujo de agua (aguas residuales y aguas pluviales) cada vez mayor. El problema es que el agua de lluvia no está limpia por las emisiones contaminantes del tráfico de coches y las industrias. Por ello, es necesaria una revolución en la gestión, de la mano de la digitalización y las nuevas tecnologías. Se trata de introducir sensores en toda la red, tratar de forma global los datos, elaborar programas de limpieza del alcantarillado y gestionar de forma integral los tanques y depósitos.

Un saneamiento responsable: la acción de todos es esencial

Además, ante la situación excepcional de más horas de estancia en los hogares creada por la pandemia, Aguas de Albacete recuerda la importancia de no tirar por el inodoro y fregadero colillas, aceite, productos para el cuidado personal (mascarillas, toallitas, tampones y bastoncillos, entre otros) y medicamentos. Estos desperdicios son responsables de atascos importantes en los bajantes de las comunidades de vecinos y alcantarillado público, con un encarecimiento de entre el 10 y el 15% en el coste mantenimiento de las redes, es decir unos 230 millones de euros adicionales al año en España según la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS).